Qué cambia cuando el refugio se diseña alrededor del árbol
Cada prototipo de Refugios Raíz resuelve una relación distinta con el coihue, la lenga o el ñire. No son variantes de un mismo plano: son tres maneras de estar en el bosque sin pedirle permiso al suelo. Abajo, lo que cada opción te deja en concreto.
El tronco sigue intacto
La Cabaña Coihue se apoya en pilotes reversibles y rodea el fuste sin clavarlo ni descortezarlo. Si el prototipo se retira, el árbol queda como estaba y el terreno vuelve a su estado original.
Menos metros, más paisaje
El Módulo Lengas concentra todo en un solo ambiente y abre un frente acristalado hacia el norte con terraza volada. La sensación de amplitud viene del bosque que entra por la ventana, no de sumar superficie construida.
Dormir a la altura de las copas
La Plataforma Ñire eleva la pernocte sobre una grilla de vigas y pilotes puntuales. El sotobosque queda libre, sin fundaciones de hormigón ni movimiento de suelo, y el descanso cambia de altura y de sonido.
Se arma y se desarma
Los tres prototipos se piensan como arquitectura reversible: entramado ligero, piezas ensambladas en taller y uniones que se pueden desmontar. Eso reduce el tiempo de obra en el sitio y deja la puerta abierta a reubicar el módulo.
Confort sin depender de sistemas
Aislamiento térmico y ventilación cruzada sostienen el interior en las noches frías de El Bolsón. La idea es regular el ambiente con el diseño y no con equipos que consuman energía todo el año.
Elegir según el uso, no el catálogo
Coihue para una estadía de dos niveles, Lengas para estancias cortas, Ñire como satélite de pernocte. La opción se define por cómo querés habitar el árbol y el paisaje rural, no por una lista de precios o disponibilidad.