Qué incluye trabajar con Refugios Raíz
Cada encargo arranca por el árbol, no por el plano. A partir de ahí definimos qué tipo de módulo conviene, cómo se apoya en el terreno y qué se puede desmontar sin dejar rastro. Estos son los frentes en los que efectivamente intervenimos.
Lectura previa del sitio
Revisamos especie, porte, inclinación del fuste y comportamiento del suelo en la base. Esa lectura define dónde apoyar la estructura y qué ejemplares conviene dejar libres.
Módulos compactos
Cabañas de planta reducida, pensadas para una o dos personas. Priorizamos aberturas orientadas, ventilación cruzada y cubiertas livianas que no compitan con el dosel.
Cimentación puntual
Pilotes y apoyos aislados en lugar de plateas continuas. Menos movimiento de suelo, menos excavación y una huella que se puede revertir si el módulo se retira.
Uniones desmontables
Tornillería reutilizable y paneles transportables. La idea es que un módulo se pueda desarmar por partes y que el terreno vuelva a su estado anterior sin obra pesada.
Integración paisajística
Alturas, materiales y colores se eligen según el entorno inmediato. No buscamos que la cabaña se destaque: buscamos que el bosque siga siendo lo primero que se ve.
Descanso como criterio
Aislamiento acústico, separación entre unidades y control del ruido propio del edificio. El objetivo es que el sonido del bosque no compita con la estructura.